La atmosfera de la tierra se
encuentra constituida por una gran cantidad de sustancias en estado gaseoso,
algunos de estas sustancias son por ejemplo el oxígeno y el nitrógeno que
componen la mayor parte de la atmosfera, una parte menor al diez por ciento de nuestra
atmosfera lo conforman gases de efecto invernadero, como lo son el dióxido de
carbono, el metano, y el dióxido de nitrógeno, en concentraciones mínimas estos
gases son indispensables para nuestra supervivencia, ya que sin ellos el clima
como lo conocemos no existiría, como bien sabemos nuestra atmosfera se
encuentra en constante movimiento, es gracias a esto que la atmosfera permite
la estabilidad de calor y de presión, ello ocurre cuando la luz solar llega a
la atmosfera y parte de su energía queda reflejada por efecto de las nubes, el
resto atraviesa la atmosfera para llegar a la superficie en donde puede ser
utilizada para fines benéficos como la producción de energía en la fotosíntesis.
Podemos ver análogamente que en un invernadero la
temperatura tiende a subir debido a que ingresa más energía de aquella que
sale, esto debido tanto a la estructura como a los componentes que la
conforman, es de aquella manera que podemos apreciar al efecto invernadero a
fin de comprenderlo mejor, la tierra produce un efecto natural similar de
retención del calor gracias a algunos gases atmosféricos, la temperatura media
en la Tierra es de unos 15ºC y si la atmósfera no existiera sería de unos
-18ºC, cerca de 30 grados menos, en estas condiciones no sería posible la vida,
además de que tendríamos un ambiente similar a la temperatura en marte, se le
llama efecto invernadero por similitud, porque en realidad la acción física por
la que se produce es totalmente distinta a la que sucede en un invernadero.
Podríamos decir además, de
una forma muy simplificada, que el efecto invernadero lo que hace es provocar
que le energía que llega a la Tierra sea devuelta más lentamente, por lo que es
mantenida más tiempo junto a la superficie y así se mantiene la elevación de temperatura,
en todo caso, el efecto invernadero no es el motivo del calentamiento global y
el cambio climático, es el aumento de los gases invernadero lo que aumenta la
absorción de calor y a su vez genera los cambios, el aumento de los gases es
resultado del uso y abuso de los recursos naturales, sea a través de quema
ineficiente de combustibles fósiles, a través de la tala y destrucción de los
bosques y ambientes naturales o la destrucción de ecosistemas marinos y
acuáticos a través de la contaminación.
El
efecto invernadero se origina porque la energía que llega del sol, al proceder
de un cuerpo de muy elevada temperatura, está formada por ondas de frecuencias
altas que traspasan la atmósfera con gran facilidad, la energía remitida hacia
el exterior, desde la Tierra, al proceder de un cuerpo mucho más frío, está en
forma de ondas de frecuencias más bajas, y es absorbida por los gases con
efecto invernadero, esta retención de la energía hace que la temperatura sea
más alta, aunque hay que entender bien que, al final, en condiciones normales,
es igual la cantidad de energía que llega a la Tierra que la que esta emite, si
no fuera así, la temperatura de nuestro planeta habría ido aumentando
continuamente, cosa que, por fortuna, no ha sucedido.
En el grafico anterior se observa como la radiación
de alta frecuencia (graficada de color naranja) traspasa la atmosfera e impacta
la tierra, así como la energía de baja frecuencia (graficada de color rojo) es
devuelta al espacio, en ambos casos
observamos que una parte de esta energía es retenida manteniendo de esta manera
la temperatura del planeta sin permitir que esta se sobrecaliente.
La liberación de la energía
La progresiva acumulación en
la atmósfera de los gases que provocan el llamado Efecto Invernadero (gases de
invernadero) ha provocado un aumento en la temperatura de la superficie
terrestre (calentamiento global), lo cual tiene consecuencias en el clima y
demás procesos que dependen de él.
El Efecto Invernadero en un fenómeno atmosférico
natural que permite mantener la temperatura del planeta, al retener parte de la
energía proveniente del sol, el aumento de la concentración de dióxido de
carbono proveniente del uso de combustibles fósiles ha provocado la intensificación
del fenómeno y consecuente aumento de la temperatura global, derritiendo los
hielos polares y aumentando el nivel de los océanos, el 46% de la radiación
solar que llega al planeta es absorbida por la superficie terrestre (23% por
componentes de la atmósfera: aire, polvo o nubes, y el resto reflejado por las
nubes y la superficie terrestre o dispersada hacia el espacio por moléculas de
aire).
La atmósfera y los océanos redistribuyen la energía
recibida desde el sol en distintas latitudes, las superficies de los océanos y
los continentes pierden energía irradiando hacia el espacio exterior en
longitudes de onda que dependen de sus temperaturas.
Parte de la radiación emitida por la superficie
terrestre es absorbida y vuelta a emitir en todas las direcciones, incluso
nuevamente hacia la tierra por algunos gases que componen la atmósfera, estos
gases reducen la pérdida efectiva del calor por la superficie terrestre y aumentan
la temperatura, los gases intervinientes en este proceso se denominan
"gases invernadero" (atrapan parte de la energía infrarroja y reducen
el enfriamiento de la Tierra), el aumento de estos gases provocan grandes consecuencias
en el clima, alteración de temperaturas, alteración en lluvias, aumento de la
desertificación, alteración en la agricultura y descongelación de casquetes
polares, son algunas de las más preocupantes.
La magnitud del efecto invernadero dependerá de la
concentración de cada uno de los gases y de la forma en que esa concentración
varíe con la altura, el dióxido de carbono es producido por todos los
organismos que obtienen su energía del consumo de oxígeno y por los procesos de
combustión natural o de origen humano, entre las fuentes de producción del
metano se encuentran los procesos bacterianos que se generan en los cultivos de
arroz, las industrias del carbón, petróleo y gas natural, mientras que los
clorofluorocarbonos son producto de síntesis humana que fueron usados como
disolventes y como gases refrigerantes, de forma natural la atmosfera está
constituida por nitrógeno molecular en un 78,08%, oxígeno en un 20,95%, argón
en un 0,93%, siendo la menor parte de tan solo 0,04% conformada por gases
variables como el CO2, H2O, CH4, NH3,
O3, y algunos aerosoles; tenemos que indicar que aun estas
proporciones son variables y su tendencia es a un aumento de GEI.
Medida porcentual
|
|
Nitrógeno molecular (N2)
|
78.08%
|
Oxigeno molecular (O2)
|
20,95%
|
Argón
|
0.93%
|
Gases variables
|
0.04%
|
Total
|
100,00%
|
La tasa de emisión de gases invernadero en el futuro
está determinada por el comportamiento humano, que definirán las elecciones que
la sociedad haga en el futuro sobre el uso de combustibles fósiles así como de
su actividad industrial, esto influirá significativamente en los componentes y
valores medios de las sustancias que se encuentran en la atmosfera, sin embargo
hay que precisar que existe un alto porcentaje de material particulado que no
está siendo considerado en esta tabla y que contribuye de manera constante
tanto con el calentamiento global como con el oscurecimiento del planeta, como
se aprecia en la siguiente ilustración observamos además que no todos los GEI
contribuyen en la misma proporción al efecto invernadero, por lo que muchos de
los países industrializados tratan de mitigar los más relevantes, como el CO2
o el metano, pero tienen políticas sobre permisivas con otros gases lo
que a futuro puede tener consecuencias demasiado grandes para nuestro planeta.
La variabilidad temporal del clima
Actualmente gracias a la
globalización vivimos en un auge de la productividad, desde el despegue de la
revolución industrial hasta nuestros días, vemos el despegue de la
contaminación de manera exponencial, las fluctuaciones a corto y a largo plazo
de las pautas del clima (variabilidad del clima y cambio climático) pueden
tener repercusiones extremas en la producción agrícola, afectar la
biodiversidad, tanto así como nuestra forma de vida actual, el cambio climático
a largo plazo, en particular el calentamiento del planeta, podría afectar a la
agricultura en diversas formas, y casi todas son un riesgo para la seguridad
alimentaria de las personas más vulnerables del mundo, en los que nosotros
también nos encontramos al ser un país mega diverso.
Los procesos de deforestación son, por lo general,
más destructivos en los trópicos, La mayor parte de los suelos forestales
tropicales son mucho menos fértiles que los de las regiones templadas y
resultan fácilmente erosionables al proceso de lixiviación, causado por la
elevada pluviosidad que impide la acumulación de nutrientes en el suelo.
Referencias
Bodemer
K. (1998) La globalización. Un concepto y
sus problemas. En k. Bodemer. Autor. Recuperado de
http://biblioteca.ues.edu.sv/revistas/10701666N156-6.pdf
Desco
(2014). Perú hoy, Cambio climático. Poder,
discursos y práctica, Lima: Desco, Consultado el 05 de Diciembre de 2015.
El
programa de adaptación al cambio climático [PACC] (2014) Explorando respuestas adaptativas a la variabilidad y cambio climático
con familias y comunidades alto andinas de cusco y Apurímac, consultado el 5
de Diciembre de 2015.
Kohler T, Wehrli A,
Jurek M, 2014. Las montañas y el cambio climático: una preocupación
mundial. Serié sobre el desarrollo
sostenible de las regiones de montaña. Berna,
Suiza, Centro para el desarrollo y el
Medio Ambiente (CDE), Agencia Suiza
Para El Desarrollo Y La Cooperación (COSUDE), Y Geographica Bernensia. 136 pp.
Alcalde
J. (2007) las mentiras del cambio
climático, recuperado de https://books.google.com.pe/books?id=LeHzYhDE99MC&printsec=frontcover&dq=cambio+climatico&hl=es-419&sa=X&redir_esc=y#v=onepage&q&f=false
Real
J, y Benedicto M (2008). La nueva web: presente y futuro en Educación,
[Diapositivas]. Madrid: España.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario